En el 42,3% de los centros de trabajo de 6 o más trabajadores hay algún Delegado de prevención de riesgos laborales ; y en el 90,8% de los centros de trabajo y/o empresas de más de 50 trabajadores que tienen nombrado Delegado de prevención está constituido el Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo .
Las modalidades de organización preventiva existentes en las empresas, por orden de frecuencia, son: el Servicio de Prevención Ajeno ( 38,6% ), el Empresario asume la función preventiva ( 27,5% ), la Designación de uno o varios trabajadores ( 15,6% ) y el Servicio de Prevención Propio o Mancomunado ( 7,2% ). El predominio de una u otra modalidad preventiva varía en función del tamaño de plantilla de la empresa. El 23,7% de las empresas no dispone de ningún recurso para la prevención.
El 76% de las empresas ha realizado algún tipo de actividad preventiva en los dos últimos años, siendo las más frecuentes: los reconocimientos médicos ( 52,3% ), la asistencia a cursos sobre seguridad y salud en el trabajo ( 35,4% ) y la evaluación inicial de riesgos ( 30,2% ). El 19,2% de los trabajadores manifiesta que se ha realizado un estudio específico de riesgos en su puesto de trabajo. Los aspectos más estudiados son: el ruido ( 48,0% ), la seguridad de las instalaciones ( 47,4% ), la seguridad de máquinas, equipos y materiales ( 43,4% ) y las posturas, esfuerzos y movimientos repetitivos ( 39,9% ).
Un 74% de los trabajadores señala que en su puesto de trabajo existe riesgo de accidente . Los principales riesgos son: cortes y pinchazos ( 35,6% ) y los golpes ( 31,6% ). El exceso de confianza ( 51,8% ), los esfuerzos o posturas forzadas ( 19,2% ) y el cansancio o fatiga ( 17,1% ) se señalaron como los factores más frecuentemente implicados en la aparición del riesgo de accidente.
En relación con los factores de carga mental , destaca la necesidad que tienen los trabajadores de mantener un nivel elevado de atención ( 58,2% ), un ritmo elevado de trabajo ( 35,1% ) y el desarrollo de tareas repetitivas y de corta duración ( 32,2% ), durante más de la mitad de la jornada laboral. Respecto a los requerimientos físicos de la tarea , durante más de la mitad de la jornada laboral, el 34,1% de los trabajadores debe realizar movimientos de manos o brazos muy repetitivos, el 29,7% debe mantener una misma postura y el 8,4% debe permanecer en posturas dolorosas o fatigantes.
La exposición a contaminantes químicos afecta a un 27,7% de los trabajadores (un 19,7% por inhalación y un 17,1% por manipulación). Por otra parte, el 10,3% de los trabajadores se considera expuesto a un ruido elevado, un 11,6% a radiaciones , un 8,1% a contaminantes biológicos , y un 4,8% a vibraciones transmitidas en mano-brazo.
En lo que se refiere a la autonomía , alrededor de la cuarta parte de los trabajadores dice que no pueden elegir o modificar distintos aspectos de su trabajo, siendo los factores sobre los que se tiene menor influencia: el método de trabajo ( 30,5% ), la distribución de las pausas ( 28,8% ) y el ritmo de trabajo ( 27,3% ).
El horario de trabajo más habitual es la jornada partida ( 56,7% ), seguida de la jornada continuada de mañana ( 23,2% ); por otra parte, existe un predominio del horario rígido ( 75,4% ), y un porcentaje importante de los trabajadores prolonga su jornada sin compensación económica ( 24,3% ). El trabajo a turnos rotativos afecta al 11% de los trabajadores.
Respecto a la participación , los ámbitos en los que los trabajadores consideran que su opinión no es tenida en cuenta son: la elección de equipos o útiles que manejan ( 27% ) y la introducción de cambios (organizativos o tecnológicos) en su trabajo ( 24,5% ).
Del total de consultas médicas demandadas por los trabajadores en el último año, el 20% han estado relacionadas con daños derivados del trabajo. Del total de motivos de consulta médica, relacionados con problemas de salud derivados del trabajo, los más frecuentes han sido: el dolor de espalda ( 20,4% ) y el dolor de miembro superior o inferior ( 13,5% ).